Digital VS Acústico. Lo que debes saber
Sin duda, este es el tema de mi verano: si es mejor un piano digital o uno acústico. Yo lo tengo claro, pero también sé que a veces es muy complicado tener un piano acústico en un piso, y no quiero desanimar a mis alumnos que tienen un teclado digital.
Por eso, en este email voy a contarte por qué creo que es mejor tener un piano acústico, por qué precios rondan los más baratos, pero también qué puedes hacer para sacarle el máximo partido a tu teclado digital.
Por qué aconsejo siempre tener un acústico
Es difícil imaginar la diferencia que existe entre un digital y un acústico hasta que lo pruebas. Realmente, la diferencia es enorme. No se trata solo del sonido, aunque la cantidad de sonido y de matices que se pueden conseguir en un acústico sorprende muchísimo.
Al tocar, la sensación es completamente diferente. El instrumento responde de una manera mucho más compleja, es más fácil aplicar la técnica correcta, conseguir resultados e interpretar... si el piano es bueno (más sobre ello más abajo).
Siempre digo que, en cierta manera, los pianos están vivos. Evidentemente, no hablo de que sean personas, pero sí de que se puede conectar con ellos. Hay pianos con los que conecto enseguida y otros con los que necesito un tiempo. Cuando llevo un tiempo tocando un mismo piano, voy entendiendo cómo responde, qué necesita en cada momento, hasta dónde puedo llevar el sonido y cuáles son sus límites. Poco a poco se crea una especie de simbiosis.
Y si ese piano es además el tuyo, acabas conociéndolo de una forma muy profunda. Puede tener sus limitaciones, pero sabes perfectamente cómo tocarlo para sacarle lo mejor.
Es parecido a cuando tienes un coche durante muchos años. Tuve un Dacia y podía hacer prácticamente lo que quería con él porque lo conocía perfectamente. Sabía en qué momento cambiar de marcha y cómo respondía en cada situación. Ahora, cuando conduzco algún coche de alquiler o de algún familiar, puede ser objetivamente más fino o mejor, pero no lo controlo igual. No porque sea peor, sino porque no tengo esa conexión ni esas horas de experiencia con él.
Con un piano acústico ocurre algo parecido. Con el tiempo conoces su tacto, su respuesta y su sonido, y acabas pudiendo adaptarte a él y expresarte a través de él de una forma mucho más natural.
Trabajar la técnica
Es mucho más fácil trabajar la técnica en un piano acústico, ya sea vertical o de cola. Al fin y al cabo, tienen teclas y martillos reales que responden a lo que hacemos, y la técnica pianística se desarrolló pensando en este tipo de mecanismo. Los digitales intentan copiar esa respuesta, algunos con suficiente éxito, pero no siempre pueden reproducirla completamente. Esto se nota al trabajar trinos, diferentes tipos de ataques, picados, articulaciones o velocidad.
En los digitales hay que tener cuidado con el mecanismo. Algunos tienen tan poco peso o una respuesta tan poco realista que casi parecen de juguete y, a la larga, pueden no ser la mejor opción para desarrollar determinados aspectos de la técnica. Por eso recomiendo buscar un digital con un contrapeso lo más realista posible y suficiente peso. Personalmente, suelo recomendar Yamaha o Roland.
He llegado a lesionarme tocando en digital. Hay movimientos y pasajes que me producen dolor en los nudillos y que, sin embargo, no me duelen cuando paso a un piano acústico. Esto no significa que un digital vaya a lesionar a todo el mundo ni que tengáis que asustaros. Normalmente, estos problemas aparecen después de un tiempo y, sobre todo, al trabajar repertorio y técnica más avanzados.
Es como estudiar durante años con una guitarra muy barata y descubrir, un día, al coger una guitarra mejor, que todo lo que habías estado trabajando sí valía la pena: de repente, tocas mejor de lo que creías. Con el piano puede ocurrir algo parecido. Cuando el instrumento responde mejor a lo que intentas hacer, es mucho más fácil comprobar que el trabajo técnico estaba ahí.
Si tenéis dolor en las manos, en los nudillos o cualquier tipo de molestia al tocar en un digital, sí os recomendaría tener cuidado y observar qué está ocurriendo. No significa que tengáis que dejar de estudiar ni que un digital sea inútil. Hay maneras de estudiar sin haceros daño y también alternativas que os explicaré más abajo.
Las mejores marcas
Si vais a comprar un piano acústico, intentad comprar siempre marcas conocidas. Hay pianos muy malos, y no es solo una cuestión de sonido o de que sea más agradable tocar. Un buen piano suele aguantar mejor la afinación, tiene una mecánica más fiable y, sobre todo, es importante que suene lo suficientemente bien como para que tengáis ganas de sentaros a estudiar. También hay mecánicas muy malas que cansan y pueden provocar molestias o dolor con muchas horas de estudio.
De todas las marcas, la que más recomiendo actualmente por relación calidad-precio es Kawai. De hecho, muchos de mis alumnos terminan comprando uno. Además, tienen opciones con sistema Silent y Aures, que combina el piano acústico con posibilidades digitales y estudio con auriculares.
También recomiendo mucho Yamaha, especialmente los fabricados hace años en Japón. He tenido un U1 y un U3, y volvería a estudiar perfectamente con uno de ellos. Lo que más me gusta es su mecánica: es muy agradable, exige poco esfuerzo y cansa poco las manos. Si buscáis uno de segunda mano, mirad muy bien el año y el lugar de fabricación, porque noto mucha diferencia con los fabricados en Japón.
Otras marcas que recomiendo son Boston, aunque ya sube de precio, Grotrian de segunda mano -pero Grotrian normal, no Wilhelm Grotrian, la segunda marca- y Schimmel, también de su marca principal. Y si hablamos de los mejores verticales que he probado, para mí son los Bösendorfer, aunque son tan caros que solo los contemplaría si queréis un piano excelente para una vivienda definitiva, pero sabéis que no tendréis espacio para un piano de cola. Porque si no, por ese precio os podéis comprar un Shigeru Kawai :)
Cómo estudiar en un digital y alternativas
Hay maneras de estudiar en un digital sin haceros daño y que, además, os pueden ayudar a estudiar muy bien, probablemente incluso mejor.
Estudiar muy despacio. Lo digo constantemente, es muy importante y es algo que hacen todos los buenos pianistas y concertistas todos los días. Estudiando muy despacio vais a haceros menos daño, vais a memorizar mejor y a hacer los movimientos con mucha más conciencia, entre otras cosas.
Estudiar sin piano. Podéis memorizar las partituras sin tocar el piano, lo que os dará una memorización mucho más profunda y os ayudará a conocer las piezas de otra manera. Podéis hacerlo de dos maneras: imaginaros directamente en el piano ejecutando la pieza o imaginar primero la foto de la partitura y después tocarla mentalmente. Las dos opciones se pueden utilizar y os llevarán a estudiar de otra manera y a conocer las piezas en profundidad.
Estudiar mucho a manos separadas observando las manos. Si estudiáis a manos separadas y observáis vuestra mano, podéis aseguraros de que no hacéis movimientos raros o ataques exagerados. Tendréis más conciencia de los movimientos y podréis mantener una mejor técnica, porque toda vuestra atención estará en esa mano y en comprobar que no levantáis demasiado los dedos, que no dais golpes, etcétera.
Tocar pianísimo. Esto es muy importante. Cuando se empieza a tocar repertorio de más nivel, incluso en un piano de cola, hay que aprender a economizar esfuerzo e intentar evitar lesiones. Por eso muchos pianistas no solo estudian despacio, sino que pasan bastante rato estudiando con menos dinámica, sin tocar fortes o tocándolo todo piano. Esto os ayudará a aprender a tocar más suave y también a estudiar la pieza desde otra perspectiva. No estaréis siempre tocando de la misma manera, haciendo todas las dinámicas y quizá acabando con más tensión muscular.
También podéis intentar tocar con muy poco movimiento, como si fuera un juego en el que no podéis despegar los dedos de las teclas. Todo esto evita impactos en los dedos y son herramientas de estudio muy buenas que también se pueden aplicar en un piano acústico.
Y todas estas herramientas son buenas herramientas de estudio también con pianos acústicos.
Y como digo a menudo, si podéis alquilar cabinas de estudio o ir a tocar a pianos de la calle, o a alguna tienda ¡aprovechad!




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